La mayoría del Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE) rechazó nuevamente emitir reglas específicas para los procesos de selección de coordinadores de Morena y otras fuerzas políticas, en una discusión que mantiene abierto el debate sobre las actividades partidistas anticipadas rumbo a las elecciones de 2027.
La decisión representa un nuevo revés para quienes impulsan una regulación específica de estos mecanismos, utilizados por los partidos para definir perfiles que podrían convertirse en sus futuros candidatos a cargos de elección popular.
De acuerdo con la información difundida este viernes 9 de octubre, se trata del tercer intento en el que la mayoría del organismo electoral se opone a establecer nuevos lineamientos para estos procesos.
¿Por qué se generó la controversia en el INE?
La discusión gira en torno a los llamados procesos de selección de coordinadores, particularmente los relacionados con Morena y sus coordinaciones de defensa de la transformación, que han sido cuestionados por representantes de la oposición ante la posibilidad de que funcionen como una forma de adelantar la competencia electoral.
Durante las sesiones del Consejo General, consejeros y representantes partidistas han planteado la necesidad de establecer reglas sobre las actividades permitidas, el uso de recursos y las condiciones en que deben desarrollarse estos procedimientos.
Quienes respaldan la regulación sostienen que contar con lineamientos permitiría dar mayor certeza sobre los límites de la promoción política y prevenir ventajas anticipadas para quienes buscan una candidatura.
En contraste, las objeciones a la propuesta se han centrado en las facultades legales del INE para emitir nuevas disposiciones, así como en los alcances y la aplicación temporal que podrían tener esos lineamientos.
El argumento jurídico detrás de la decisión
En la discusión electoral también se ha señalado que el Instituto debe actuar dentro de las atribuciones que le otorgan la Constitución y las leyes, sin crear obligaciones que no tengan sustento jurídico.
Otro de los puntos debatidos es que Morena ya había designado coordinaciones estatales, por lo que la emisión de nuevas reglas planteaba dudas sobre su posible aplicación a procedimientos que ya habían avanzado.
En la sesión extraordinaria del 8 de octubre, la discusión sobre los lineamientos incluyó cuestionamientos acerca de las facultades del organismo electoral y de los efectos que podría tener una regulación aprobada después de algunas designaciones.
La controversia no significa que los partidos puedan incumplir las disposiciones electorales vigentes. Las conductas que presuntamente constituyan infracciones pueden ser objeto de revisión por las autoridades competentes, conforme a sus atribuciones y a las circunstancias de cada caso.
¿Qué significa para las elecciones de 2027?
La decisión mantiene el debate sobre cómo deben desarrollarse los procesos internos de los partidos antes del inicio formal de las precampañas y campañas electorales.
Para la oposición, la falta de reglas específicas puede dificultar la identificación de los límites entre las actividades partidistas y la promoción anticipada de aspirantes. Para quienes cuestionan la propuesta, el problema radica en determinar si el INE cuenta con fundamento legal suficiente para imponer lineamientos adicionales.
El tema cobra relevancia conforme las fuerzas políticas avanzan en la definición de sus perfiles y estrategias rumbo a la renovación de distintos cargos de elección popular en 2027.
La discusión también pone sobre la mesa el papel de las autoridades electorales en la vigilancia de la equidad de la contienda, la fiscalización de los recursos y la aplicación de las normas existentes.
Por ahora, el rechazo a emitir nuevos lineamientos no elimina las obligaciones previstas en la legislación electoral ni determina, por sí mismo, que todas las actividades de los coordinadores sean legales o ilegales. La valoración de posibles infracciones depende de los hechos denunciados y de las resoluciones de las autoridades competentes.



