El exgobernador de Sonora, Guillermo Padrés, regresó a la política. En entrevista para El Quirófano Político de Proyecto Puente, reconoció abiertamente su apoyo al aspirante a la candidatura por la alcaldía de Hermosillo, Alejandro López Caballero.
Padrés aclaró al periodista Luis Alberto Medina su situación legal. Reconoció que sólo le queda un caso jurídico para quedar completamente absuelto; su tema legal pendiente se relaciona con situaciones empresariales, mientras que las acusaciones en su contra por casos políticos han concluido. Las causas de su detención y sus procesos legales las atribuye a su férrea oposición contra el entonces presidente Enrique Peña Nieto. “No te pelees con el presidente de la República, te va a dar tus patadas”, comentó.
Su regreso a la política inició en las filas internas del Partido Acción Nacional (PAN), donde sostuvo encuentros con militantes, de los cuales surgieron proyectos que decidió apoyar, en gran medida por su experiencia política. Su trayectoria comenzó en los años noventa, cuando ganó la elección como diputado local por Cananea. Posteriormente llegó al Congreso de la Unión como diputado federal, después obtuvo un escaño en el Senado con una fórmula de primera mayoría y, en 2009, se convirtió en el primer gobernador emanado del PAN en Sonora, tras la derrota del PRI en la entidad.
Su sexenio terminó entre polémicas, acusaciones y escándalos. Fue detenido y posteriormente liberado tras procedimientos judiciales. Durante ese periodo, el líder panista denunció persecución política por parte del Partido Revolucionario Institucional (PRI), que entonces gobernaba la Presidencia de la República. Luego de haber ganado cuatro elecciones, desapareció de la política debido a sus problemas legales. En esta etapa de su vida, manifiesta su interés por ayudar al estado desde otra posición: aconsejar y apoyar perfiles que puedan impulsar el desarrollo de los municipios. Asegura que su interés por reactivar su carrera política es nulo y, a pesar de la persecución que afirma haber vivido, enfatiza que no guarda resentimiento porque “ya ha sanado”. “El único que se hace daño con los rencores es la persona que los carga”, afirmó con contundencia. Incluso relató experiencias en las que se reunió con personas que en su momento lo atacaron.
El principal motivo de su reactivación como líder político es impulsar nuevos liderazgos y “que le vaya bien a Sonora”, según declaró al periodista Luis Alberto Medina.
Las aspiraciones del grupo panista denominado como padrecista descansan en una de sus figuras, Alejandro López Caballero, exsecretario de Hacienda y exalcalde de Hermosillo, quien hace año y medio, en un evento organizado por su amigo Guillermo Padrés, dio a conocer sus aspiraciones para volver a competir por la capital del estado. En entrevista, el exgobernador afirmó que lo apoya, como muchos otros, pero, ante los rumores de que él está detrás de Alejandro, aclaró con determinación que “no pertenece a su equipo de campaña”, a pesar de que fue quien destapó a López Caballero.
Sobre el proyecto de Alejandro López Caballero, Padrés confía en que el aspirante a la alcaldía de Hermosillo no será excluido del proceso de selección de candidatos. Aseguró que reconoce el trabajo del alcalde Antonio Astiazarán, aunque señaló que no tiene acercamientos directos con él, por lo que desconoce quién podría ser su favorito para sucederlo en la alcaldía. El exsenador comentó que se mantiene cercano a las autoridades de su partido, entre ellos Gildardo Real, dirigente estatal de Acción Nacional, y el diputado federal Agustín Rodríguez, otro exmiembro de su gabinete que ha declarado públicamente su interés por ser candidato a la alcaldía.
A los líderes panistas del estado con quienes mantiene buenas relaciones, Padrés los convocó a la unidad del partido para no excluir a nadie. Este posicionamiento se fortalece con la estrategia de relanzamiento del PAN, que busca abrirse a la sociedad civil para convertirse en un partido inclusivo, abierto y plural. Se mostró optimista con la oposición y con su partido, al asegurar que observa renovación, movimiento, organización y ganas de cambiar. Con la misma determinación con la que derrotaron al PRI, partido hegemónico que parecía invencible, el político sonorense advirtió que “todo partido puede perder” haciendo alusión a Morena.
A seis años de su salida de la cárcel, Padrés explicó que su vida se ha enfocado en trabajar en la iniciativa privada junto a sus hijos. Consideró que su legado fue positivo para Sonora, al mencionar obras como el acueducto, proyectos de infraestructura y el programa de uniformes escolares, entre otros. Aseguró sentirse tranquilo con su vida y agradecido con la gente del estado. Su papel en la política, dijo, se centra en apoyar y aconsejar, aunque enfatizó que no busca confrontaciones después de los golpes que sufrió. Reconoció que su reintegración a la sociedad fue difícil, pero logró salir adelante con el apoyo de sus amigos y su familia.
“Uno debe aprender del pasado para construir su futuro (…) hay que enfrentar los problemas y seguir adelante”, sentenció en su reflexión final.



