La confrontación entre la alcaldesa de Uruapan, Grecia Quiroz, y el senador del Partido del Trabajo, Gerardo Fernández Noroña, dio un giro legal. El Instituto Electoral de Michoacán dictó medidas cautelares contra el legislador por violencia política de género, ordenándole retirar contenidos y abstenerse de cualquier acto de hostigamiento o intimidación hacia la presidenta municipal.
La resolución representa una victoria jurídica para Quiroz, quien denunció que los mensajes difundidos por el senador cruzaron la línea entre la crítica política y las expresiones misóginas. La autoridad electoral también dejó claro que la libertad de expresión no justifica ataques que deslegitimen a una mujer en el ejercicio del poder público.
Un historial de polémicas
El caso no es aislado. A lo largo de su trayectoria, Fernández Noroña ha acumulado señalamientos por comentarios considerados violencia política en razón de género. El Instituto Nacional Electoral ya había determinado que incurrió en este tipo de conductas contra la entonces diputada Adriana Dávila por expresiones públicas calificadas como misóginas, resolución que posteriormente fue confirmada por el Tribunal Electoral.
También ha sido denunciado por burlas y expresiones sexistas hacia legisladoras como Gina Campuzano, además de transmisiones en redes sociales donde se le acusó de hostigar a mujeres que ocupan cargos públicos.
El choque político detrás del caso
La disputa con Grecia Quiroz se intensificó luego de que el senador difundiera videos y comentarios en plataformas digitales cuestionando su desempeño político. Las autoridades electorales determinaron que parte de ese contenido debía eliminarse en un plazo de 24 horas al considerarse violencia simbólica y hostigamiento.
Para el equipo jurídico de la alcaldesa, la resolución marca un precedente: ninguna investidura ni fuero puede colocarse por encima del derecho de las mujeres a ejercer cargos públicos libres de agresiones.
Un debate más amplio dentro de la política mexicana
El caso revive una discusión incómoda en la escena política nacional: hasta dónde llega la confrontación dura y cuándo comienza la violencia política de género. Mientras Noroña ha defendido sus declaraciones como parte del debate público, las resoluciones de autoridades electorales muestran una tendencia creciente a sancionar discursos que refuercen estereotipos o ataques personales contra mujeres en cargos de poder.
La batalla legal entre Quiroz y el senador todavía no concluye, pero la decisión del Instituto Electoral de Michoacán deja claro que el estilo confrontativo del legislador —celebrado por sus seguidores y cuestionado por sus críticos— vuelve a colocarlo en el centro de la polémica nacional.


