¿Hubo votos que nunca salieron de las urnas? El consejero del INE, Uuc-kib Espadas, volvió a poner sobre la mesa el caso de las llamadas “boletas planchadas” detectadas durante las elecciones federales de 2024 y lanzó una acusación contra los partidos políticos: no defendieron ante los tribunales el voto de los ciudadanos.
Espadas sostiene que las boletas sin doblez fueron contabilizadas como si hubieran sido depositadas por electores y cuestiona que ninguno de los partidos involucrados haya promovido una impugnación para buscar la nulidad de las casillas.
¿Qué son las “boletas planchadas”?
El término se refiere a boletas electorales que aparecen sin los dobleces habituales que se producen cuando un ciudadano las introduce en una urna.
La preocupación radica en que, bajo el procedimiento ordinario de votación, una boleta utilizada por el elector debe doblarse para ser depositada en la urna. Por ello, la aparición de papeletas marcadas pero sin dobleces puede generar dudas sobre si realmente fueron introducidas por los votantes durante la jornada electoral.
En 2024, el INE documentó la aparición de este tipo de boletas en dos casillas de Chiapas. Espadas afirmó que existía evidencia documental y material sobre el caso.
Espadas cuestiona a los siete partidos
El consejero electoral ha sostenido que los partidos políticos tenían acceso a los cómputos y a la información generada durante el proceso, por lo que podían recurrir a los tribunales si consideraban que existían irregularidades suficientes para solicitar la nulidad de las casillas.
Su reclamo alcanza a los partidos que pudieron haberse considerado perjudicados por esas boletas, pero también al partido que eventualmente pudo haber resultado beneficiado.
En una intervención ante el Consejo General del INE, Espadas cuestionó qué hicieron los partidos afectados y qué hizo el partido beneficiario frente a esas boletas. Su respuesta fue contundente: no hubo una impugnación que llevara el caso a una resolución judicial sobre esas casillas.
El consejero ha insistido en que, conforme al sistema electoral mexicano, corresponde a los partidos políticos acudir a las instancias jurisdiccionales para reclamar irregularidades en la votación de una casilla.
“No cambió el resultado”, pero el problema sí preocupó al INE
Espadas también ha reconocido un dato importante: las boletas detectadas en aquellas dos casillas no modificaron el resultado de la elección nacional.
En un artículo publicado posteriormente por el propio INE, explicó que se trató de hechos aislados y que la aparición de esas boletas no tuvo efecto en la definición de los ganadores de la elección de 2024.
Pero el consejero considera que eso no elimina la gravedad del episodio.
Su preocupación se concentra en que una práctica que, según su experiencia, había desaparecido de las elecciones constitucionales mexicanas durante décadas volviera a aparecer en casillas federales.
Espadas ha dicho que no había visto este tipo de situación en elecciones constitucionales desde 1988 y consideró necesario que las autoridades electorales modifiquen procedimientos y capacitación para evitar que vuelva a ocurrir.
El INE también ha discutido cómo impedir que vuelva a ocurrir
El tema no quedó limitado a las declaraciones de Espadas.
En septiembre de 2026, durante una sesión del Consejo General, el consejero volvió a señalar que las “boletas planchadas” deben considerarse una señal de una posible irregularidad y pidió establecer mecanismos que permitan detectar y documentar estos casos durante los cómputos.
La discusión también incluyó la creación y utilización de formatos de incidentes que permitan dejar constancia de situaciones irregulares y, eventualmente, proporcionar elementos a los partidos para recurrir a las instancias correspondientes.
El propio Espadas sostuvo que cuando aparecen boletas marcadas sin doblez en una casilla existe, desde su perspectiva, un problema que debe ser atendido y documentado.
¿Por qué los partidos no impugnaron?
Ésa es precisamente una de las preguntas que Espadas ha colocado en el centro de la discusión.
De acuerdo con su explicación, el INE no tiene facultades para sustituir a los partidos en la presentación de una impugnación destinada a solicitar la nulidad de una casilla.
En el sistema electoral mexicano, los partidos tienen representación durante los cómputos y cuentan con mecanismos para reclamar ante los tribunales cuando consideran que una elección o una casilla presenta irregularidades.
Por eso, el consejero considera que la ausencia de impugnaciones permitió que los resultados de esas casillas quedaran firmes.
En un texto publicado por el INE en noviembre de 2024, Espadas explicó que cuando los partidos no reclaman la nulidad de una casilla que consideran viciada, el resultado termina contando conforme al procedimiento legal establecido.
El debate vuelve a cobrar fuerza
El tema de las “boletas planchadas” ha regresado al debate electoral mientras el INE prepara nuevos procedimientos para evitar que papeletas que no hayan seguido el procedimiento ordinario puedan generar dudas durante los cómputos.
La discusión también ha alcanzado el proceso electoral judicial de 2025, donde consejeros electorales reportaron nuevos casos y defendieron la necesidad de establecer reglas más precisas para identificar este tipo de irregularidades.
Para Espadas, el episodio de 2024 dejó una lección que no debería repetirse: los partidos deben defender ante las instancias correspondientes los votos de los ciudadanos cuando consideren que existieron irregularidades.
Y la pregunta que queda sobre la mesa es directa:
¿Qué habría ocurrido si alguno de los partidos hubiera impugnado aquellas casillas?



