El debate sobre el uso de redes sociales por parte de menores de edad volvió a cobrar fuerza luego de que el especialista estadounidense Jonathan Haidt recomendara que México establezca los 16 años como edad mínima para acceder a estas plataformas digitales.
El profesor de la Universidad de Nueva York aseguró que las redes sociales son “inapropiadas para los niños” y llamó al gobierno mexicano a seguir el ejemplo de Australia, país que impulsó medidas para restringir el acceso de menores a estos servicios con el objetivo de proteger su desarrollo.
Durante su mensaje, Haidt sostuvo que la infancia y la adolescencia representan etapas especialmente sensibles para el desarrollo emocional, cognitivo y social, por lo que el uso temprano de redes sociales puede exponer a los menores a riesgos relacionados con la ansiedad, la depresión, el ciberacoso, la presión social y la sobreexposición a contenidos dañinos.
El especialista consideró que establecer una edad mínima permitiría reducir parte de estos riesgos y daría a las familias más tiempo para preparar a los adolescentes antes de incorporarse al entorno digital.
La propuesta se suma a una discusión que ha tomado fuerza en diversos países sobre la regulación del acceso de menores a las plataformas digitales y la responsabilidad de las empresas tecnológicas para verificar la edad de sus usuarios.
Australia se convirtió recientemente en uno de los referentes internacionales en este tema al impulsar una legislación orientada a restringir el acceso de menores de 16 años a redes sociales, una decisión que ha generado respaldo entre especialistas en salud mental y educación, pero también críticas por parte de quienes consideran que podría limitar derechos digitales o presentar desafíos técnicos para su implementación.
En México, el planteamiento abre nuevamente el debate sobre el papel de padres de familia, escuelas, autoridades y empresas tecnológicas en la protección de niñas, niños y adolescentes frente a los riesgos del entorno digital.
Mientras la conversación continúa, expertos coinciden en que el acompañamiento familiar, la educación digital y el uso responsable de la tecnología seguirán siendo herramientas fundamentales para reducir los riesgos asociados al uso de redes sociales.



