La presión de trabajadores y derechohabientes del Hospital Fernando Ocaranza del ISSSTE en Hermosillo tuvo respuesta este lunes. Luego de la manifestación que incluyó bloqueos y reclamos por las condiciones del nosocomio, el gobernador Alfonso Durazo acudió personalmente al lugar para dialogar con los inconformes y anunciar una serie de acuerdos con autoridades federales.
El encuentro ocurrió en medio de una creciente preocupación por las fallas que, desde hace tiempo, denuncian pacientes, personal médico y trabajadores sindicalizados. Problemas en sistemas de climatización, infraestructura envejecida y diversas deficiencias operativas fueron parte de las demandas expuestas durante la protesta.
Ante este escenario, Durazo informó que se acordó una intervención de fondo en las instalaciones del Hospital Fernando Ocaranza para mejorar sus condiciones y extender su vida útil mientras se avanza en una solución de mayor alcance.
Uno de los anuncios que más llamó la atención fue la intención de impulsar la construcción de un nuevo hospital del ISSSTE en Hermosillo, proyecto que buscaría responder a las necesidades actuales de atención médica de miles de derechohabientes en Sonora.
Además, el mandatario explicó que se gestionarán mecanismos para que pacientes que no puedan recibir atención adecuada en el hospital sean canalizados al sistema IMSS-Bienestar o mediante esquemas de subrogación médica, con el objetivo de evitar afectaciones en los servicios.
Como parte de los acuerdos, funcionarios del ISSSTE realizarían recorridos de supervisión para identificar las necesidades más urgentes del inmueble y definir acciones concretas en materia de infraestructura, equipamiento y operación.
La visita del gobernador ocurrió después de varios días de inconformidad por parte de trabajadores y usuarios, quienes sostienen que los problemas del hospital no pueden resolverse únicamente con reparaciones temporales y demandan soluciones permanentes.
Aunque los anuncios fueron recibidos con expectativa, entre algunos manifestantes persiste la exigencia de que los compromisos se traduzcan en resultados visibles y no queden únicamente en promesas.
Por ahora, el Hospital Fernando Ocaranza permanece en el centro de la discusión pública sobre el estado de la infraestructura de salud en Sonora y las necesidades de modernización de los servicios que reciben miles de familias.



