Diego Luna volvió a pisar el Festival de Cannes y lo hizo dejando una de las presentaciones más emotivas de la jornada. El actor y director mexicano estrenó “Ceniza en la boca”, adaptación de la novela de Brenda Navarro, en una función especial que terminó entre aplausos, ovaciones y reflexiones sobre la migración, la familia y las ausencias.
Acompañado por figuras del cine iberoamericano como Alfonso Cuarón, Gael García Bernal, Marina de Tavira y Adriana Paz, Luna regresó al festival francés 16 años después de presentar “Abel”, la película con la que debutó como director.
Antes de iniciar la proyección, Thierry Frémaux, delegado general del Festival de Cannes, confesó que el comité de selección quedó impactado por la película desde el primer momento.
“Se nos quedó en la cabeza todo el invierno”, comentó frente al público reunido en la sala Buñuel.
Con una mezcla de nervios y emoción, Diego Luna apareció en el escenario saludando en francés, idioma que dijo haber aprendido gracias a su hijo. Después continuó en español para compartir uno de los discursos más personales de su carrera.
“Esta película fue una experiencia de libertad desde el principio hasta el final”, expresó el cineasta mexicano antes de agradecer a las productoras Inna Payán y Valérie Delpierre por respaldar el proyecto desde sus primeras etapas.
Luna también recordó el vínculo que existe entre esta nueva película y “Abel”, la cinta que presentó en Cannes en 2010.
“Hace dieciséis años fue mágico lo que pasó aquí al presentar una película de padres ausentes. En esa función estaba mi papá. Hoy ya no está conmigo, pero también le dedico esta película”, dijo conmovido.
El actor agregó que “Ceniza en la boca” también representa una reflexión personal sobre la paternidad y las decisiones que toman quienes se ven obligados a abandonar su lugar de origen.
“Habla de quienes tienen que buscar otro lugar. Ojalá provoque reflexiones sobre lo que estamos haciendo y lo que dejamos de hacer”, comentó.
La actriz Adriana Paz, quien también forma parte del proyecto, celebró su regreso a Cannes y describió la experiencia como algo “maravilloso”.
Tras finalizar la función, Alfonso Cuarón felicitó públicamente a Diego Luna y aseguró que la película lo había sorprendido y emocionado. Por su parte, Gael García Bernal explicó que como productor buscó darle total libertad creativa al director para desarrollar la historia.
Con “Ceniza en la boca”, Diego Luna no solo regresó a Cannes; también logró conectar con una audiencia que respondió con aplausos a una película atravesada por la memoria, la distancia y la búsqueda de pertenencia.


