La Fiscalía General de la República detuvo a Gilda Susana Lozoya Austin, hermana de Emilio Lozoya, exdirector de Pemex, por su presunta participación en operaciones con recursos de procedencia ilícita relacionadas con el caso Agronitrogenados, uno de los expedientes de corrupción más conocidos de los últimos años en México.
La captura se realizó en las inmediaciones del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, en un operativo en el que participaron agentes de la FGR, en coordinación con elementos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y de la Secretaría de Marina.
De acuerdo con la información difundida por la propia Fiscalía, las indagatorias de la Agencia de Investigación Criminal y de la Fiscalía Especializada de Control Competencial apuntan a que Gilda Lozoya habría estado vinculada a movimientos financieros presuntamente irregulares dentro de la trama del caso Agronitrogenados.
La acusan de ser beneficiaria de una empresa y recibir transferencias millonarias
Según la investigación, Gilda Susana Lozoya Austin habría realizado actos con recursos de procedencia ilícita como beneficiaria de la empresa Tochos Holding Limited, a partir de una cesión de derechos que le habría hecho su hermano, Emilio Lozoya.
La FGR sostiene que los recursos que recibió y administró tendrían un origen ilícito, al derivar de un esquema de triangulación financiera sin una justificación económica o comercial válida.
Dentro de esa línea de investigación, la autoridad federal señala que entre el 12 de junio y el 28 de noviembre de 2012 la hermana del exdirector de Pemex habría recibido cinco transferencias bancarias por millones de dólares provenientes de una empresa propiedad de Alonso Ancira Elizondo, ligado a Altos Hornos de México, y posteriormente transfirió una cantidad menor a otra persona.
La acusación va más allá de esas transferencias. De acuerdo con la Fiscalía, Gilda Lozoya también habría quedado como beneficiaria de una cuenta abierta en un banco suizo a través de una empresa fachada propiedad de Emilio Lozoya. Desde esa estructura, según la indagatoria, se transfirieron recursos para financiar la compra de un inmueble cuya extinción de dominio ya fue decretada en sentencia definitiva.
El caso Agronitrogenados vuelve a alcanzar a la familia Lozoya
La detención de Gilda Susana Lozoya vuelve a colocar bajo los reflectores el caso Agronitrogenados, la operación con la que Pemex adquirió a sobreprecio una planta considerada chatarra durante el sexenio de Enrique Peña Nieto.
De acuerdo con el Gobierno federal, esa compra provocó un daño a la nación por 760 millones de dólares, y desde entonces la Fiscalía ha seguido distintas rutas de investigación para rastrear el origen y destino de recursos relacionados con esa operación.
La FGR también recordó que en mayo obtuvo la extinción de dominio de una residencia de Emilio Lozoya ubicada en la alcaldía Miguel Hidalgo, en la Ciudad de México, valuada en más de 51 millones de pesos. La autoridad acreditó que esa propiedad fue adquirida con recursos de procedencia ilícita relacionados con la venta a sobrecosto de la planta Agronitrogenados.
Ese proceso legal comenzó en 2021, cuando la Fiscalía promovió la demanda de extinción de dominio. Aunque en una primera instancia la acción fue rechazada, posteriormente un tribunal revocó esa decisión y declaró procedente la medida, al considerar acreditado el vínculo del inmueble con recursos ilícitos.
Quedó a disposición de un juez federal
Tras su captura, Gilda Susana Lozoya Austin quedó a disposición de la autoridad judicial federal que la requería, la cual será la encargada de determinar su situación jurídica en las próximas horas.
La detención ocurre en un momento en que el caso Lozoya sigue arrastrando consecuencias judiciales y políticas, mientras la Fiscalía busca cerrar el cerco sobre personas y operaciones que, según su versión, ayudaron a mover dinero relacionado con uno de los mayores escándalos de corrupción en Pemex.
Con esta captura, la investigación por Agronitrogenados vuelve a escalar y reabre el foco sobre la red financiera que, presuntamente, se tejió alrededor de Emilio Lozoya antes y durante su paso por la petrolera.



