Ciudad de México.— En México hay 132 mil 534 personas desaparecidas, una cifra que refleja la magnitud de un problema que se ha intensificado en las últimas dos décadas y que aún mantiene a miles de familias sin respuestas.
De acuerdo con datos presentados por Marcela Figueroa, titular del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, la gran mayoría de los casos —130 mil 728— corresponden al periodo de 2006 a la fecha, mientras que dos mil 356 se remontan a registros desde 1952.
Uno de los puntos más preocupantes es que 46 mil 742 personas desaparecidas tienen datos insuficientes, lo que complica su localización. En muchos casos, los registros carecen de información básica como nombre completo, lugar de desaparición o datos de contacto.
A esto se suman 43 mil 128 casos en los que no existe ninguna actividad posterior al reporte, es decir, no hay registros administrativos, movimientos oficiales ni indicios recientes que ayuden a ubicarlos.
En contraste, hay 40 mil 308 personas que sí presentan algún tipo de actividad posterior, como trámites ante el SAT, cambios en el INE o incluso registros de vacunación, lo que abre la posibilidad de que estén con vida.
Las estadísticas también muestran un perfil predominante: el 78% de las personas desaparecidas son hombres de entre 30 y 59 años, mientras que el 22% son mujeres, principalmente jóvenes de entre 18 y 29 años.
Desde el inicio del gobierno encabezado por Claudia Sheinbaum, en octubre de 2024, se ha logrado la localización de 31 mil 946 personas. A nivel histórico, de las casi 394 mil personas reportadas como desaparecidas desde 1952, más de 262 mil han sido localizadas, y la mayoría —el 96%— fue encontrada con vida.
Sin embargo, la cifra acumulada sigue generando preocupación, especialmente en el contexto de la violencia ligada al crimen organizado desde la estrategia de seguridad implementada durante el gobierno de Felipe Calderón en 2006.
Además, casos emblemáticos como la desaparición de los estudiantes de Ayotzinapa continúan siendo referencia obligada en la exigencia de justicia y verdad.
Autoridades señalaron que, en promedio, 66 de cada 100 personas reportadas como desaparecidas son localizadas, y que en la mayoría de los casos no se confirma la comisión de un delito. Aun así, miles de expedientes siguen sin investigación formal, lo que complica el acceso a la verdad para las familias.
Mientras tanto, colectivos de búsqueda y organismos internacionales continúan presionando para mejorar los registros, fortalecer las investigaciones y, sobre todo, no dejar en el olvido a quienes aún no regresan a casa.



