Alejandro López Caballero entró al proceso del PAN creyendo que competiría por la alcaldía de Hermosillo y terminó renunciando hasta al partido. La dirigente Celina Aldana lo señaló por no aceptar los filtros anticorrupción; él asegura que nunca le presentaron nada para firmar y acusó que todo caminaba hacia un dedazo. Ahora tocará las puertas de Movimiento Ciudadano. Pero, curiosamente, justo cuando busca mantener viva su aspiración le reviven el amparo relacionado con aquel expediente por casi 300 millones de pesos de los tiempos de Padrés. La lectura política es inevitable: pareciera que quieren cerrarle las puertas tanto en el PAN como en MC. Pero esto difícilmente acabará aquí. López Caballero sabe defenderse y seguramente encontrará la manera de salir del rincón en el que lo quieren meter.
Manuel Ignacio “Maloro” Acosta les está dando clases de vagancia política a varios morenistas. Desde que tomó el Verde se ha movido por Sonora, ha sumado cuadros de otros partidos y fue de los primeros en organizarle un evento a Lorenia Valles. El viejo colmillo priista se nota: mientras algunos en Morena siguen acomodándose, Maloro ya anda operando, sumando y poniendo estructura a disposición de la nueva coordinadora. Podrá no caerles bien a muchos morenistas, pero les está resultando eficiente. Nada más esperemos que no termine incumpliendo compromisos, como ya lo ha hecho en otros capítulos de su vida política.
Norberto Barraza ya levantó la mano para la alcaldía de Hermosillo y dice tener “la capacidad necesaria”. Qué pronto se le olvidó que antes debería demostrar que cumplió con la oportunidad que ya le dieron. Alfonso Durazo le abrió las puertas, lo hicieron diputado y recibió espacios importantes en el Congreso, pero quedó a deber los resultados que se esperaban de él. Ahora, en lugar de cumplir primero y aspirar después, ya anda buscando el siguiente puesto. Un poquito de vergüenza política no le vendría mal: primero debería responderle al gobernador que confió en él y terminar la chamba. Después, que levante la mano para Hermosillo.
Por los rumbos de Nogales anda circulando una nueva piedrita en el camino político de Juan Francisco Gim. Trascendió que el pasado 2 de octubre fue presentada ante la FGR una nueva querella en la que aparece como imputado. Hasta ahora se desconocen públicamente los detalles y, por supuesto, una denuncia no significa culpabilidad. Pero el asunto llega en un momento particularmente incómodo: Gim acaba de registrarse para buscar la coordinación del Distrito Federal 02 de Morena, paso previo en su aspiración a una diputación federal. Y hay que recordar que desde el año pasado tampoco tiene visa estadounidense, luego de que Estados Unidos se la retirara. Para un alcalde de la principal frontera de Sonora que ahora quiere brincar a San Lázaro, son demasiados asuntos que tendrá que aclarar.



