Buenos Aires.— La tensión política y social en Argentina volvió a escalar. La Confederación General del Trabajo (CGT), la mayor central obrera del país, lanzó una advertencia directa al presidente Javier Milei: no habrá más concesiones.
Desde la emblemática Plaza de Mayo, frente a la Casa Rosada, miles de trabajadores se concentraron en una movilización previa al Día del Trabajo. El mensaje fue contundente.
“Se terminó la paciencia, señor presidente”, lanzó Octavio Argüello, uno de los cosecretarios generales de la CGT y referente del gremio de Camioneros.
El dirigente no se quedó ahí. También planteó la posibilidad de endurecer las acciones contra la administración federal. “Hay que profundizar el conflicto”, advirtió ante una plaza repleta de sindicatos.
Protesta con mensaje directo al poder
Durante el acto, los líderes sindicales denunciaron que las políticas actuales afectan directamente a los trabajadores.
“Venimos a decirle a este Gobierno que no se soporta más que siga ajustando al pueblo y quitando derechos”, expresó Argüello, en referencia a las medidas económicas impulsadas por la administración de Milei.
A la protesta se sumaron organizaciones clave como la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), el sindicato de Camioneros y La Bancaria, evidenciando el respaldo amplio dentro del movimiento obrero.
Cuestionan cifras oficiales y advierten más presión
Otro de los líderes de la central, Jorge Sola, cuestionó los datos oficiales sobre la situación económica.
“No puede haber algo más contradictorio que decir que bajaron la pobreza. Lo invito a recorrer cada pueblo del interior”, señaló ante los asistentes.
Desde la llegada de Milei al poder en diciembre de 2023, la CGT ha encabezado más de 15 movilizaciones y cuatro paros generales, consolidándose como el principal contrapeso sindical frente al gobierno.
Aunque por ahora descartaron una nueva huelga nacional, el tono del discurso dejó claro que el conflicto está lejos de enfriarse.
Un acto marcado por simbolismo
La jornada también incluyó un homenaje al papa Francisco, en un gesto que conectó la movilización con el contexto social y político más amplio del país.
Bajo la consigna “Trabajo digno, con derechos, salario justo y sin ajuste”, la CGT dejó claro que la disputa con el gobierno apenas entra en una nueva fase.



