En el marco del Día Internacional de las Mujeres, el diputado sanluisino Juan Pablo Arenívar Martínez realizó un posicionamiento desde la tribuna del Congreso del Estado en el que llamó a no normalizar la violencia contra las mujeres y exigió resultados reales a las instituciones responsables de su protección.
El legislador señaló que esta fecha no debe entenderse como una celebración simbólica, sino como un recordatorio de la lucha histórica de millones de mujeres que han exigido igualdad, justicia y respeto a sus derechos.
Durante su intervención, Arenívar Martínez expuso cifras que reflejan la gravedad del problema en Sonora y en el país.
De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el 71.6% de las mujeres de 15 años y más en Sonora ha experimentado algún tipo de violencia a lo largo de su vida, ya sea psicológica, física, sexual o económica.
Asimismo, advirtió que la violencia contra las mujeres también se ha trasladado al entorno digital. Según cifras del mismo instituto, durante el año 2024 alrededor de 10.6 millones de mujeres en México fueron víctimas de ciberacoso.
En materia de seguridad, el diputado recordó que Sonora se encuentra entre las entidades con mayores tasas de feminicidio en el país y subrayó que en municipios como San Luis Río Colorado la violencia también se refleja en altos índices de homicidios dolosos.
Arenívar Martínez enfatizó que la violencia contra las mujeres no puede seguir normalizándose ni convertirse en una estadística más, por lo que llamó a fortalecer las acciones de prevención, atención y procuración de justicia.
Asimismo, cuestionó la efectividad de las instituciones creadas para atender esta problemática, como los Centros de Justicia para las Mujeres, al señalar que actualmente existen 73 en el país y tres en Sonora, pero insistió en que su existencia debe traducirse en menos violencia y mayor acceso a la justicia.
El legislador hizo un llamado a las autoridades estatales y municipales a redoblar esfuerzos para garantizar seguridad, atención psicológica y procesos de investigación efectivos para las víctimas.
Finalmente, subrayó que la violencia contra las mujeres no debe utilizarse con fines partidistas, y que la prioridad debe ser garantizar que todas puedan vivir libres de violencia.



