El nombre de Catalina comenzó a circular con fuerza en redes sociales durante las últimas horas. Tenía 40 años y, de acuerdo con múltiples publicaciones, habría fallecido tras complicaciones graves mientras era atendida en el Hospital General de Hermosillo.
La información no ha sido confirmada oficialmente hasta el momento, pero usuarios aseguran que su caso estaría relacionado con la aplicación de un suero intravenoso en una clínica homeopática de la ciudad.
De comprobarse este fallecimiento, junto con otro ocurrido en marzo bajo circunstancias similares, el número de víctimas asociadas a estos tratamientos subiría a cuatro, lo que ha encendido las alertas entre ciudadanos.
Al mismo tiempo, también se ha difundido que otra mujer permanece hospitalizada en estado delicado, lo que aumenta la preocupación en torno a estos procedimientos.
El caso no es aislado. El pasado 2 de marzo se reportó la muerte de Dinora Ontiveros, cuyo entorno familiar señaló que días antes, el 24 de febrero, se le habría aplicado un suero por parte de un médico identificado como Jesús Maximiliano “N”.
Horas después del procedimiento, la mujer presentó un deterioro acelerado: plaquetas bajas, presión arterial inestable, deshidratación severa, además de complicaciones renales, hepáticas y neumonía. Inicialmente, estos síntomas fueron tratados como dengue e influenza.
Las dudas crecieron cuando un familiar cercano presentó reacciones similares tras someterse al mismo tratamiento el mismo día.
A estos hechos se suman los fallecimientos de Jesús Héctor Almeida Flores y su hijo Sebastián Almeida Cáñez, quienes fueron sepultados el 1 de abril. Sus muertes marcaron el inicio de las investigaciones formales.
La Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora mantiene abiertas diversas líneas de investigación para determinar responsabilidades. Como parte de las diligencias, el 1 de abril se realizó un cateo en una clínica ubicada en la colonia Jesús García.
En el lugar fueron asegurados expedientes, equipo de videograbación, soluciones inyectables y frascos con líquidos, los cuales serán sometidos a análisis pericial.
Mientras tanto, la incertidumbre crece entre la población, especialmente entre quienes han recurrido a este tipo de tratamientos.



