En Sonora, donde las altas temperaturas no respetan calendario, ciudadanos comenzaron a alzar la voz con una consigna clara: “el invierno en Sonora no existe”. La exigencia principal es modificar el actual subsidio eléctrico en Sonora, al considerar que el esquema invernal ya no corresponde a la realidad climática del estado.
El líder de la Unión de Usuarios de Hermosillo, Ignacio Peinado Luna, advirtió que la tarifa vigente durante el periodo del 1 de noviembre al 31 de marzo resulta insuficiente frente a las temperaturas inusuales que se han registrado incluso en febrero.
Facturas “agresivas” y subsidio limitado
Actualmente, la Comisión Federal de Electricidad subsidia en verano hasta 5 mil kilowatts bimestrales, pero en invierno el apoyo se reduce drásticamente a 400 kilowatts. El consumo que excede ese límite se cobra en 3.94 pesos por kilowatt, lo que provoca incrementos considerables en los recibos de luz.
De acuerdo con Peinado Luna, muchas familias han recibido facturas que oscilan entre 3 mil y 5 mil pesos, tras utilizar el minisplit por algunas horas durante recientes olas de calor.
“Con el puro refrigerador, la lavadora y la iluminación básica prácticamente se alcanza el tope de los 400 kilowatts”, señaló el dirigente.
La situación, aseguran, afecta principalmente a colonias del sector popular, donde el impacto del alto costo de la electricidad repercute directamente en la economía familiar.
Proponen elevar subsidio a 1,200 kilowatts
Ante este panorama, la organización impulsa gestiones ante el Gobierno del Estado para que intervenga ante la Federación y se modifique el esquema tarifario.
La propuesta concreta es elevar el rango subsidiado de invierno a 1,200 kilowatts bimestrales, lo que permitiría enfrentar temperaturas atípicas sin caer inmediatamente en la tarifa excedente.
Para los usuarios, el problema no radica en la falta de cultura de ahorro, sino en un modelo que —afirman— fue rebasado por la realidad climática de Sonora.
Electricidad como derecho humano
El dirigente también planteó que el acceso a la energía eléctrica debería reconocerse como un derecho humano en el artículo 4 constitucional, al considerarlo esencial para garantizar salud, educación, trabajo y vivienda digna.
Recordó que el calor extremo en Sonora ha provocado golpes de calor que incluso han cobrado vidas, por lo que el suministro eléctrico debe entenderse como un asunto de seguridad pública y justicia social.
“Quitar la energía eléctrica a un hospital o a una escuela nos coloca en una situación muy vulnerable. Es un tema elemental que debe ajustarse a la realidad de nuestro estado”, concluyó.


