La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en el artículo 123, así como la Ley Federal del Trabajo, establecían que la jornada máxima es de 48 horas semanales.
Con 103 votos a favor y 15 en contra, el Pleno del Senado aprobó en lo general y lo particular la reforma constitucional que reduce la jornada laboral semanal de 48 a 40 horas, con lo cual se beneficiará a cerca del 65 por ciento de la población; y de inmediato se envió a la Cámara de Diputados.
Asimismo, se mantiene el derecho constitucional a un día de descanso por cada seis días de trabajo, con goce de salario íntegro, sin que la reducción de la jornada modifique esta prestación.
La entrada en vigor de la reforma será paulatina, en 2026 se mantendrá la jornada semanal de 48 horas; en 2027 de 46 horas; 2028 en 44 horas; en 2029 en 42 horas y hasta el 2030 concretará a solo 40 horas.


