Washington.— El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó este viernes un decreto que amplía las sanciones contra el gobierno de Cuba, en una medida que vuelve a tensar la relación entre ambos países.
De acuerdo con funcionarios de la Casa Blanca consultados por Reuters, las sanciones están dirigidas a personas y entidades que presuntamente respaldan el aparato de seguridad cubano, así como a quienes serían cómplices de corrupción o de violaciones graves a los derechos humanos.
Las medidas también alcanzarían a agentes, funcionarios y simpatizantes del gobierno cubano, en un intento por debilitar las redes de apoyo del régimen.
Hasta el momento, no se ha dado a conocer la lista oficial de personas o instituciones afectadas por este nuevo paquete de sanciones, lo que ha generado expectativa sobre el alcance real del decreto.
Un nuevo capítulo en la presión internacional
Este movimiento se suma a la política de presión que Washington ha mantenido sobre La Habana en los últimos años, especialmente en temas relacionados con libertades civiles y transparencia gubernamental.
Analistas consideran que estas acciones podrían impactar no solo en la estructura política del país caribeño, sino también en sus relaciones internacionales y su economía.
Mientras tanto, se espera una respuesta oficial del gobierno cubano en las próximas horas.



