El PRI Sonora puso en marcha el proceso de renovación de su dirigencia estatal para el periodo 2026-2030, una ruta interna que no solo definirá quién encabezará al partido en los próximos años, sino que también marcará el rumbo con el que el tricolor buscará reorganizarse de cara al proceso electoral de 2027.
La renovación contempla la elección de la Presidencia y la Secretaría General del Comité Directivo Estatal, cargos que serán disputados por las fórmulas que logren registrarse conforme a la convocatoria emitida por el partido.
De acuerdo con el calendario interno, el próximo 17 de julio se llevará a cabo la jornada de registro de las fórmulas aspirantes en las instalaciones del Comité Directivo Estatal del PRI Sonora, paso con el que formalmente arrancará la competencia por la dirigencia.
Como parte de este procedimiento, y en apego a la normatividad interna del partido, Lupita Soto Holguín y Onésimo Aguilera Burrola solicitaron su separación de los cargos de presidenta y secretario general, respectivamente, con el objetivo de quedar en condiciones de registrarse como aspirantes dentro del mismo proceso.
El movimiento no es menor. La salida temporal de ambos perfiles abre un nuevo acomodo dentro del priismo sonorense en un momento en el que el partido busca reordenar su estructura, medir fuerzas internas y preparar su estrategia política rumbo a los próximos comicios.
Tras la separación de Soto Holguín y Aguilera Burrola, el Comité Directivo Estatal designó de manera interina a Alberto Orantes Granados como presidente del PRI Sonora, quien tendrá la tarea de conducir el proceso interno y garantizar que la elección se desarrolle conforme a los estatutos y a la convocatoria emitida por el propio partido.
La dirigencia estatal señaló que este relevo forma parte de un procedimiento institucional previsto en su normativa interna y sostuvo que el proceso de renovación se llevará a cabo bajo criterios de transparencia y apego a las reglas partidistas.
Más allá del trámite interno, la renovación de la dirigencia llega en un momento políticamente sensible para el PRI en Sonora. El partido busca reacomodarse, fortalecer su organización territorial y definir el perfil que encabezará la etapa previa al proceso electoral de 2027, un periodo que será decisivo para su estrategia de reposicionamiento en la entidad.



