Madrid, España.– En medio de la guerra que sacude Medio Oriente y que ya ha cobrado más de mil vidas, el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, respondió este miércoles 4 de marzo a las advertencias del mandatario estadounidense Donald Trump, dejando clara la postura de su país: España no apoyará acciones que generen mayor inestabilidad global.
En una declaración institucional desde el Palacio de la Moncloa, sin espacio para preguntas, Sánchez fijó posición tras el ataque conjunto de Estados Unidos e Israel contra Irán. Aunque evitó mencionar directamente a Trump, aludió a las advertencias de represalias comerciales contra España.
“La posición del Gobierno de España se resume en cuatro palabras: ‘No a la guerra’”, afirmó.
Recuerda la guerra de Irak
El mandatario evocó el rechazo social que marcó la invasión de Irak en 2003, una decisión que, aseguró, generó más inseguridad y terrorismo en Europa.
Sánchez hizo referencia al llamado “trío de las Azores”, integrado por George W. Bush, Tony Blair y José María Aznar, señalando que aquella intervención dejó “un mundo más inseguro”.
Recordó que la invasión se justificó por la supuesta existencia de armas de destrucción masiva en Irak, las cuales nunca fueron encontradas, y que sus consecuencias aún repercuten en la estabilidad internacional.
España se alinea con la Unión Europea y la ONU
Sánchez reiteró que España se mantiene firme con los principios fundacionales de la Unión Europea y con la Carta de la Organización de las Naciones Unidas, apostando por la convivencia pacífica y el respeto al derecho internacional.
Por su parte, la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, respaldó la postura del Ejecutivo y aseguró que España es “un país de paz” que no acepta chantajes ni lecciones externas.
Impacto económico en puerta
El presidente español advirtió que la crisis podría prolongarse y provocar alzas en el precio del petróleo y del gas, afectando el comercio y la economía global.
Sin embargo, aseguró que el Gobierno cuenta con herramientas suficientes para responder ante un posible escenario adverso y que, de ser necesario, apoyará a hogares, trabajadores y empresas, como ocurrió durante la pandemia y la crisis energética.


