Las acciones de Nvidia retrocedieron alrededor de 9% durante la sesión del jueves 5 de noviembre, en medio de una venta generalizada de títulos relacionados con inteligencia artificial.
El golpe alcanzó a fabricantes de semiconductores y empresas que construyen u operan centros de datos. Los inversionistas evaluaron posibles obstáculos a la expansión de esa infraestructura después de las elecciones legislativas estadounidenses.
La preocupación está en el crecimiento esperado
La construcción de centros de datos requiere grandes inversiones y depende de permisos, financiamiento y disponibilidad de recursos. La oposición local a algunos proyectos y las expectativas de mayor supervisión añadieron incertidumbre sobre el ritmo de expansión.
También persisten preguntas sobre si el gasto realizado por las empresas de IA producirá los rendimientos esperados. Son preocupaciones del mercado sobre resultados futuros, no la confirmación de que todos los proyectos vayan a cancelarse.
Según el reporte difundido por Uno TV, la caída de Nvidia representó aproximadamente 400 mil millones de dólares menos en valor bursátil durante la jornada.
Esa cifra describe una reducción en la valoración de sus acciones en el mercado. No equivale a dinero retirado de la caja de la empresa ni a una pérdida operativa de ese tamaño.
El descenso ocurrió dentro de una jornada negativa para el sector tecnológico. La evolución posterior dependerá de nuevos datos, resultados empresariales y decisiones sobre la infraestructura que sostiene el desarrollo de la inteligencia artificial.



