La tensión crece en la Universidad de Sonora. Este miércoles, docentes afiliados al Sindicato de Trabajadores Académicos (Staus) tomaron las calles de Hermosillo para exigir avances reales en la revisión salarial y contractual que, hasta ahora, sigue sin acuerdos.
Las manifestaciones se realizaron de forma simultánea en puntos clave de la ciudad como el cruce de Luis Encinas y Rosales, el Cerro de la Campana y el bulevar Colosio. Ahí, los académicos colocaron lonas y expresaron su inconformidad ante lo que consideran una falta de respuesta por parte de la administración universitaria.
De acuerdo con el sindicato, ya se han llevado a cabo cinco mesas de negociación sin lograr avances significativos. La propuesta actual de la Universidad de Sonora se mantiene en un incremento del 4 por ciento directo al salario y cero por ciento en prestaciones.
Para los docentes, esta oferta está lejos de resolver la situación que enfrentan.
“Una propuesta del cuatro por ciento directo al salario y cero por ciento en prestaciones no resuelve nuestra precariedad”, señalaron durante la movilización.
El gremio sostiene que el poder adquisitivo del sector académico ha caído de forma considerable en las últimas décadas, estimando una pérdida cercana al 40 por ciento. A esto se suma la situación de docentes por asignatura, quienes —afirman— perciben ingresos por debajo del salario mínimo y sin garantías de seguridad social.
Ante este panorama, el Staus planteó un programa de recuperación salarial que contempla incrementos anuales del 7 por ciento durante cinco años, con el objetivo de reducir el rezago acumulado.
Sin embargo, la falta de acuerdos mantiene encendidas las alertas.
El sindicato advirtió que, si no hay avances antes del 30 de abril, fecha establecida en el emplazamiento, las protestas podrían escalar hasta una huelga, lo que impactaría directamente en las actividades académicas de la Universidad de Sonora.
Por ahora, el reloj sigue corriendo.



