Ciudad de México.- El posible fortalecimiento del fenómeno de El Niño hacia finales de 2026 podría traer consigo un escenario de temperaturas más elevadas para distintas regiones de México, y Sonora aparece entre los estados que deberán mantenerse atentos a la evolución de las condiciones climáticas.
Especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) han advertido que existe una alta probabilidad de que durante el segundo semestre del año se establezca un episodio de El Niño con una intensidad fuerte o muy fuerte.
De acuerdo con información difundida por la UNAM, existe más de 95% de probabilidad de que El Niño se presente durante el segundo semestre de 2026, aunque todavía existe incertidumbre sobre qué tan intensa será su evolución.
El fenómeno por sí solo no significa que todo el país vaya a registrar temperaturas extremas. El comportamiento dependerá de la región, la época del año y de la interacción entre las condiciones del océano y la atmósfera.
Sin embargo, hay otro elemento que preocupa a los especialistas: el calentamiento global está modificando el escenario sobre el que actúan estos fenómenos naturales.
¿Qué puede pasar con el calor en México?
Investigaciones de la UNAM señalan que las condiciones de calentamiento global pueden hacer que los efectos de fenómenos como El Niño se desarrollen sobre un planeta que ya registra temperaturas más elevadas.
Un análisis del Programa de Investigación en Cambio Climático de la UNAM señala que, para 2026, la temperatura de México podría ubicarse cerca de 1.95 °C por encima del periodo de referencia debido al calentamiento asociado a factores antropogénicos. El mismo análisis anticipaba que el desarrollo de El Niño durante el verano podría contribuir a un incremento de las temperaturas durante el otoño, invierno y los primeros meses de 2027.
Otro análisis publicado por especialistas de la UNAM advierte que el comportamiento de El Niño durante 2026 y 2027 podría favorecer condiciones ambientales más extremas, aunque todavía existen incertidumbres sobre la magnitud final del fenómeno.
Sonora, uno de los estados que debe mantenerse atento
Para Sonora, el escenario merece especial atención.
El estado ya enfrenta cada año temperaturas superiores a los 40 grados Celsius en diferentes municipios, principalmente durante los meses más cálidos. Por ello, cualquier factor que contribuya a elevar todavía más las temperaturas puede aumentar la presión sobre la población y los servicios.
En municipios fronterizos como Agua Prieta, donde normalmente las temperaturas son menores que en las zonas desérticas del noroeste sonorense, los periodos de calor intenso también pueden representar un riesgo.
Los sectores que requieren mayor protección son los adultos mayores, niños, personas con enfermedades preexistentes y trabajadores que permanecen durante varias horas expuestos al sol.
A esto se suma un efecto que suele sentirse directamente en los hogares: cuando el calor aumenta, también crece el uso de aparatos de refrigeración y, con ello, la demanda de electricidad.
En una entidad acostumbrada a los veranos extremos, varios días consecutivos con temperaturas extraordinariamente elevadas pueden convertirse además en un problema para el consumo de agua, la salud pública y las actividades al aire libre.
El calentamiento global cambia las condiciones
Los investigadores de la UNAM han insistido en que El Niño debe analizarse junto con la tendencia de calentamiento del planeta.
El fenómeno se origina por cambios en la temperatura de las aguas del Pacífico ecuatorial y provoca modificaciones en los patrones atmosféricos que pueden sentirse a miles de kilómetros de distancia.
Sus efectos no son iguales en todo México. Dependiendo de la época y de la región, puede influir en las temperaturas, las lluvias, la sequía y otros fenómenos meteorológicos.
De hecho, especialistas de la UNAM han señalado que el impacto de El Niño podría hacerse más evidente hacia finales de 2026 y durante los primeros meses de 2027, particularmente en variables como temperatura, precipitaciones y calidad del aire.
¿Qué significa esto para los sonorenses?
Por ahora, no se puede afirmar que Sonora vaya a registrar temperaturas específicas o que se avecine una ola de calor determinada exclusivamente por El Niño.
Lo que sí existe es un escenario que merece seguimiento.
La recomendación para la población es mantenerse pendiente de los pronósticos oficiales, especialmente durante los periodos de temperaturas elevadas; evitar exposiciones prolongadas al sol, mantener una adecuada hidratación y prestar atención a niños, adultos mayores y personas que trabajan al aire libre.
En ciudades donde el calor forma parte de la vida cotidiana, la prevención puede hacer una diferencia importante cuando las temperaturas se mantienen elevadas durante varios días.
El Niño todavía tiene una evolución que deberá seguirse durante los próximos meses. Pero los especialistas ya colocaron sobre la mesa una posibilidad que Sonora conoce bien: un escenario de calor todavía más intenso en una región que cada verano enfrenta temperaturas extremas.



