En medio de las especulaciones sobre el futuro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, aseguró que no existen señales que indiquen una posible salida de Washington del acuerdo comercial.
Las declaraciones del funcionario llegan después de diversos posicionamientos del presidente estadounidense Donald Trump relacionados con el comercio regional, los cuales han generado dudas entre empresarios, inversionistas y sectores productivos de Norteamérica.
Sin embargo, Ebrard sostuvo que las negociaciones continúan desarrollándose conforme a lo previsto y que no existe ninguna notificación formal que sugiera una ruptura del tratado.
“Si Trump quisiera salirse del T-MEC, ya lo sabríamos”, afirmó el titular de Economía al referirse a los mecanismos diplomáticos e institucionales que existen entre los países integrantes del acuerdo.
El funcionario explicó que actualmente continúan las reuniones técnicas entre representantes de México, Estados Unidos y Canadá como parte del proceso de revisión establecido dentro del propio tratado.
Además, informó que sostuvo encuentros con funcionarios estadounidenses, entre ellos el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, para abordar temas relacionados con la competitividad regional y el fortalecimiento de las cadenas de suministro en Norteamérica.
Fechas importantes para la revisión
Ebrard recordó que el calendario contempla varias reuniones relevantes durante las próximas semanas.
El próximo 1 de julio se realizará una reunión trilateral de la Comisión del T-MEC con motivo del sexto aniversario de la entrada en vigor del acuerdo comercial.
Posteriormente, el 20 de julio está prevista una nueva ronda formal de revisión, donde continuarán las discusiones sobre distintos capítulos del tratado.
No obstante, reconoció que debido a la complejidad de algunos temas, el proceso podría extenderse más allá de las fechas inicialmente previstas.
Los temas que siguen sobre la mesa
Entre los principales asuntos que continúan en negociación destacan los aranceles aplicados por Estados Unidos al acero y aluminio bajo la Sección 232, una medida que México considera incompatible con el espíritu de libre comercio que sustenta el acuerdo.
También se mantienen conversaciones sobre reglas de origen, industria automotriz, energía, agricultura, medio ambiente y derechos laborales.
Apuesta por más inversión y empleos
El secretario destacó que uno de los objetivos centrales de la revisión es fortalecer la competitividad económica de Norteamérica frente a otras regiones del mundo.
En ese sentido, subrayó la importancia del nearshoring como una oportunidad para atraer nuevas inversiones, ampliar la producción regional y generar empleos tanto en México como en sus socios comerciales.
Las autoridades mexicanas reiteraron que el diálogo permanece abierto y que la prioridad es preservar la estabilidad comercial de una región que concentra una parte importante del intercambio económico mundial.
Por ahora, la postura del gobierno mexicano es clara: el T-MEC sigue vigente, las negociaciones avanzan y no existen indicios de una ruptura inminente.



