La revisión contractual 2026 en la Universidad de Sonora atraviesa un momento crítico. Lo que se planteó como un ejercicio abierto de diálogo terminó en un escenario de reclamos, tensiones y posturas encontradas.
Representantes sindicales intentaron llevar a cabo un debate público en la Plaza Emiliana de Zubeldía, pero el encuentro no se concretó como estaba previsto, dejando en evidencia la distancia entre las partes involucradas.
Debate sindical que no logró despegar
En el lugar se dieron cita Cuauhtémoc Nieblas Cota, secretario general del STAUS, y Alejandro Manzanares Morales, dirigente del STEUS. Ambos coincidieron en un punto: las negociaciones no avanzan.
“No hemos visto avances significativos”, advirtió Nieblas Cota, mientras que Manzanares Morales fue más directo: “no hay ofrecimientos reales”.
Las declaraciones reflejan el clima que rodea las mesas de negociación, donde los sindicatos aseguran que incluso temas sin impacto presupuestal permanecen sin solución.
La ausencia que marcó el mensaje
Uno de los momentos más comentados fue la ausencia de la rectora Dena María Jesús Camarena Gómez, quien fue invitada al encuentro pero no acudió.
Durante el arranque del evento, la referencia fue directa: “la silla de la rectora permanece vacía, porque el silencio también es una postura”.
El mensaje no pasó desapercibido entre los asistentes, quienes interpretaron la inasistencia como una señal en medio del conflicto.
Se acerca una fecha límite
El STAUS mantiene el 30 de abril como fecha límite para alcanzar acuerdos en la revisión salarial y contractual. De no lograrse avances, el escenario de una huelga vuelve a tomar fuerza.
Desde el STEUS, la preocupación se centra en el rezago salarial del personal administrativo. Su dirigencia sostiene que el incremento solicitado responde a la necesidad de condiciones laborales mínimas, no a demandas extraordinarias.
Llamado a retomar el diálogo
Ambos sindicatos coincidieron en que la falta de apertura por parte de la autoridad universitaria ha frenado cualquier avance.
El llamado es claro: retomar el diálogo con otra dinámica antes de que el conflicto escale y afecte el funcionamiento de la universidad.
Por ahora, la incertidumbre crece dentro de la comunidad universitaria, mientras el reloj avanza hacia una fecha que podría marcar el rumbo del conflicto.



