¿Quién era Jeffrey Epstein?
La historia de un profesor de matemáticas que se convirtió en un líder influyente en el mundo financiero internacional y dirigió una red de trata de personas y tráfico sexual a escala mundial.
Su historia es un enigma: ¿cómo es que un hombre así se codeó con los personajes más poderosos de su hemisferio?
Epstein nació en 1953, en Manhattan. En los años setenta enseñaba Matemáticas y Física en la Dalton School, una escuela privada para neoyorquinos de alto nivel socioeconómico. Curiosamente, estudió esas disciplinas en la universidad, pero nunca se graduó.
Un padre de esa escuela introdujo a Epstein al mundo de Wall Street. Su carrera inició en la banca de inversión Bear Stearns. Ahí aprendió lo necesario para crear su propia empresa. En 1988 nació J. Epstein and Co., compañía que le dio el salto a la fama. La empresa gestionaba recursos por más de 1000 millones de dólares. Su primer cliente reconocido fue el multimillonario Leslie Wexner, a quien con el tiempo Epstein asesoró personalmente en sus finanzas. De ahí, su nombre comenzó a sonar entre otros magnates. Con prestigio empezó a hacerse de una fortuna que le permitió adquirir propiedades y mansiones en diversas ciudades de Estados Unidos.
Utilizaría sus casas para organizar fiestas que lo acercaron a celebridades, artistas y políticos. A sus reuniones asistieron personas influyentes como Bill Clinton, Donald Trump, Noam Chomsky, Bill Gates, Kevin Spacey, Chris Tucker, Peter Mandelson y el entonces príncipe Andrés, entre otros personajes del mundo político y empresarial.
Adquirió dos islas privadas en el Caribe, situadas al suroeste de St. Thomas, conocidas como Little St. James y Great St. James, y con sus jets privados organizaba encuentros entre líderes de distintos sectores.
En 2005 apareció el primer cargo en su contra en el estado de Florida. Los padres de una niña de 14 años denunciaron que Epstein había abusado sexualmente de ella en su residencia de Palm Beach. Las acusaciones derivaron en una sentencia de 18 meses de prisión. En 2008, el criminal condenado apareció en el registro de delincuentes sexuales.
Con el tiempo, las investigaciones crecieron y destaparon la magnitud del caso: Epstein tejió una red criminal de trata de personas y abuso sexual. En 2019 fue detenido y encarcelado en el Centro Correccional Metropolitano de Nueva York.
Las víctimas aseguraron que, al ingresar a la isla, no había forma de salir. Solo barco o helicóptero podían rescatarlas de las atrocidades que las obligaban a cometer. En ese lugar retenían a jóvenes de distintas nacionalidades que, contra su voluntad, eran abusadas sexualmente.
Su principal cómplice fue Ghislaine Maxwell, hija menor del magnate mediático británico Robert Maxwell, fundador del Mirror Group Newspapers. Maxwell conoció a Epstein en Nueva York y se convirtió en su socia y pareja. Según las investigaciones, fungió como reclutadora de mujeres y menores. Fue condenada en 2021 por cargos federales de tráfico sexual, conspiración y abuso, entre otros delitos, y actualmente cumple una sentencia de 20 años.
Juntos construyeron una red criminal basada en abusos y conexiones con figuras influyentes del mundo financiero y político.
Documentos Epstein
En 2019 se desclasificaron miles de páginas ligadas al caso Epstein. Desde entonces, algunos documentos se han filtrado y otros han sido revelados por agencias federales estadounidenses.
Los archivos contienen mensajes personales, contactos, testimonios, registros judiciales, vuelos y declaraciones, entre otros materiales.
La difusión de estos documentos ha reavivado debates en redes sociales y ha dado pie a diversas teorías. Sin embargo, aparecer mencionado en un archivo no constituye prueba de culpabilidad. Muchos testimonios no han sido verificados, por lo que continúa la tarea de distinguir entre hechos comprobados y especulación.
Pam Bondi enfrenta audiencias en el Congreso por el caso Epstein
La forma en que se ha manejado el caso provocó que el Congreso solicitara audiencias con miembros del Departamento de Justicia.
Legisladores demócratas cuestionaron a la fiscal general Pam Bondi por las apariciones del presidente Donald Trump en algunos registros. Durante su comparecencia del 11 de febrero, Bondi optó por descalificar a sus críticos y defendió la actuación del gobierno federal, adoptando un tono confrontativo frente a los congresistas.
Las dudas sobre un posible encubrimiento para proteger a Epstein y Maxwell fueron expuestas por legisladores, a lo que Bondi respondió que la investigación está cerrada y negó la existencia de una supuesta “lista negra”.
La publicación de documentos llevó a personajes como Bill Clinton y Hillary Clinton a emitir declaraciones públicas sobre el caso. Otros han negado cualquier vínculo. Donald Trump, quien en 2002 afirmó en una entrevista con The New York Magazine que Epstein era “un gran tipo”, ha negado una relación cercana con él, aunque diversas fuentes sostienen lo contrario.
Más documentos podrían hacerse públicos en el futuro, aunque para el gobierno federal actual el caso parece estar cerrado.



