La inconformidad acumulada durante años terminó por salir a las calles este lunes en Hermosillo. Trabajadores de la salud, personal sindicalizado, pensionados y derechohabientes bloquearon parcialmente el bulevar Morelos frente al Hospital Fernando Ocaranza del Issste para denunciar las condiciones en las que opera el inmueble y exigir una solución definitiva.
La protesta provocó afectaciones al tránsito en una de las vialidades más transitadas de la capital sonorense, generando largas filas de vehículos y complicaciones para cientos de automovilistas durante gran parte de la mañana.
Los manifestantes señalaron que el problema no se limita a las recientes fallas en el sistema de aire acondicionado que afectaron diversas áreas del hospital durante los días de temperaturas extremas en Hermosillo.
De acuerdo con trabajadores y usuarios, existen deficiencias que se han repetido durante años y que hoy ponen en riesgo la atención médica.
“Esto no es solamente el aire acondicionado”, expresó David Valenzuela Infante, maestro de Secundarias Técnicas y derechohabiente del Issste, quien participó en la movilización.
Entre las principales denuncias se encuentran elevadores fuera de servicio, equipos médicos con desperfectos, sistemas de refrigeración que constantemente presentan fallas, apagones intermitentes y problemas de accesibilidad en distintas áreas del inmueble.
La dirigente de pensionados y jubilados del Issste en Sonora, María Eugenia Rodarte, advirtió que existe preocupación entre usuarios y trabajadores debido a las condiciones en las que continúa operando el hospital.
“Pese a que exigimos mejores salarios y una mejor pensión, en estos momentos la prioridad es un hospital digno que pueda brindar una atención adecuada”, manifestó durante la protesta.
Con pancartas y consignas como “Claudia escucha, Sonora está de lucha”, los participantes aseguraron que el Hospital Fernando Ocaranza ha sobrevivido durante años mediante reparaciones temporales que no resuelven el problema de fondo.
Por ello, la principal demanda del movimiento es una renovación integral del inmueble o la construcción de un nuevo hospital que permita atender la creciente demanda de servicios médicos para los derechohabientes del Issste en Sonora.
La movilización ocurrió apenas horas después de que el gobernador Alfonso Durazo visitara el hospital para supervisar personalmente las condiciones del edificio tras las denuncias públicas realizadas por trabajadores y personal médico.
Este lunes, en medio de la protesta, el mandatario estatal regresó nuevamente al lugar para escuchar directamente las demandas de los manifestantes.
Tras el encuentro, se acordó realizar una reunión para analizar alternativas que permitan atender las necesidades más urgentes del hospital y avanzar hacia una solución de largo plazo.
“He estado hablando con los directores del Issste. Quedamos en algunas cosas, meterle mano a fondo a estas instalaciones para ganarle al tiempo y llegar en su momento a la construcción de un hospital definitivo”, expresó Durazo ante los trabajadores.
Además, planteó la posibilidad de ampliar mecanismos de atención médica para los derechohabientes mediante esquemas de subrogación con IMSS Bienestar mientras se avanza en soluciones permanentes.
La protesta se desarrolla en un contexto nacional marcado por constantes denuncias sobre infraestructura hospitalaria envejecida, saturación de servicios y deficiencias operativas en distintas instituciones de salud pública.
En el caso del Hospital Fernando Ocaranza, trabajadores y usuarios coinciden en un punto: las reparaciones emergentes ya no son suficientes y la discusión debe enfocarse en una transformación profunda de la infraestructura médica que atiende a miles de sonorenses.



