Ferromex aseguró que el descarrilamiento registrado el 25 de julio cerca de Naco, Sonora, fue provocado por un deslave ocasionado por las lluvias. La empresa afirmó que el material derramado fue retirado, que el servicio ferroviario ya fue restablecido y que continúa atendiendo los requerimientos de Semarnat y Profepa.